Valle de Bravo huele a pino, a cielos amplios, a libertad. Ese aroma se cuela en cada esquina y detalle de MÁJÁ. Como está a lado de una zona natural protegida, la vista natural será siempre parte de la escenografía.
Construimos una vida honesta con materiales al desnudo: acero, piedra, madera y vidrio. Las casas tienen techos de doble altura, espacios interiores que se entrelazan con los exteriores y acabados de calidad. Diseñamos un proyecto en el que los paisajes entran por las ventanas y se integran en un espacio íntimo y familiar.
Tres casas que habitan entre altos árboles de un bosque
· Caseta de vigilancia
· Circuito cerrado en toda la privada
· Empresa de seguridad a cargo
· Proyecto de paisajismo en áreas verdes
· Administración de servicio domestico
· Departamento de mantenimiento
· Servicios de agua y luz subterráneos
· Fibra óptica en todo el desarrollo